13 principios de inteligencia artificial

Inteligencia artificial · Regulación · Chile y Unión Europea

Corte Suprema define 13 principios para el uso de IA: ¿cómo se compara Chile con la Unión Europea?

El máximo tribunal chileno alcanzó consenso sobre el articulado de un futuro Auto Acordado para regular la inteligencia artificial en el Poder Judicial. La iniciativa pone el foco en la supervisión humana, la transparencia y la protección de derechos, mientras Europa avanza con un marco regulatorio basado en niveles de riesgo.

Una herramienta de inteligencia artificial puede resumir antecedentes, ordenar documentos o apoyar la preparación de un texto en pocos segundos. Pero ¿qué ocurre cuando esa tecnología interviene en un proceso donde están en juego derechos, responsabilidades y decisiones judiciales? La pregunta dejó de ser teórica en Chile: la Corte Suprema anunció que avanzó en una propuesta para establecer reglas sobre el diseño, desarrollo, evaluación y uso de sistemas de inteligencia artificial dentro del Poder Judicial.

La discusión se desarrolló durante las XXIX Jornadas de Reflexión del máximo tribunal, realizadas los días 22 y 23 de octubre de 2026. Al comunicar sus conclusiones el 26 de octubre, la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, informó que el Pleno alcanzó consenso sobre el articulado de un futuro Auto Acordado, que contempla 13 principios rectores.

Qué se acordó y qué falta:

La Corte Suprema informó que existe consenso sobre el articulado de un futuro Auto Acordado. El anuncio no equivale, por sí solo, a la publicación y entrada en vigencia de una norma definitiva. La propuesta busca establecer principios y reglas para un uso institucional responsable de la IA en la justicia.

¿Qué anunció la Corte Suprema de Chile sobre el uso de inteligencia artificial?

La presidenta del máximo tribunal dio a conocer las principales definiciones adoptadas durante las Jornadas de Reflexión. Según el comunicado oficial del Poder Judicial, el Pleno alcanzó consenso sobre el texto de un futuro Auto Acordado. Este documento busca establecer reglas para el diseño, desarrollo, evaluación y uso responsable de herramientas de inteligencia artificial dentro de la institución.

El objetivo es establecer principios y reglas, además de definir cómo se supervisarán estos sistemas. También busca promover el desarrollo y uso responsable de herramientas de IA dentro de la institución. De esta manera, se espera mejorar la calidad, el acceso, la eficiencia y la oportunidad del servicio judicial, sin traspasar a una herramienta automatizada las responsabilidades de jueces y juezas.

Uno de los límites centrales es claro: las herramientas de IA podrán apoyar tareas preparatorias e instrumentales. Sin embargo, no podrán reemplazar la revisión de los antecedentes, los argumentos ni la decisión que corresponde al tribunal. Por tanto, cada juez o jueza seguirá siendo responsable de las decisiones judiciales.

Los principios de IA que destacó la Corte Suprema

El Poder Judicial informó que la propuesta contempla 13 principios rectores. En su comunicación pública, la Corte Suprema destacó, entre otros, los siguientes criterios:

Derechos fundamentales y no discriminación

El uso de IA debe respetar los derechos de las personas y evitar resultados o tratamientos discriminatorios.

Supervisión humana

La incorporación de sistemas automatizados debe mantener una intervención humana significativa y controles sobre su utilización.

Explicabilidad y verificabilidad

Los resultados de los sistemas deben poder comprenderse y someterse a revisión, en lugar de aceptarse como respuestas incuestionables.

Transparencia y trazabilidad

Debe ser posible conocer y seguir el uso de estas herramientas y comprender el papel que cumplen en los procesos.

Proporcionalidad

La utilización de IA debe guardar relación con la finalidad perseguida y considerar los riesgos asociados.

Independencia judicial

La tecnología no puede condicionar la autonomía de quienes deben resolver los asuntos sometidos a su conocimiento.

Seguridad y control de la información

El uso institucional debe considerar la protección de los antecedentes y la información que procesan los sistemas.

Decisión humana

La IA puede apoyar tareas, pero no valorar la prueba, fundamentar ni adoptar la decisión jurisdiccional en reemplazo del juez o jueza.

Una precisión importante sobre los 13 principios

El comunicado oficial identifica expresamente varios principios «entre ellos», pero no publica en esa nota el listado íntegro de los trece. Por rigor informativo, este artículo no atribuye nombres ni contenidos a los principios que no aparecen detallados en la comunicación oficial.

La Corte Suprema también advirtió que el uso indebido de estas herramientas puede dar origen a responsabilidad disciplinaria, que deberá tramitarse por las vías correspondientes. Esto refuerza que la adopción de IA en el ámbito judicial no se limita a una decisión tecnológica: también requiere reglas institucionales, responsabilidades y mecanismos de control.

¿Qué establece la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea?

La Unión Europea adoptó un marco de alcance más amplio mediante el Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act o Ley de Inteligencia Artificial. A diferencia de la propuesta chilena, que se centra en el Poder Judicial, la norma europea establece reglas comunes para distintos sistemas y para quienes desarrollan, venden o utilizan inteligencia artificial dentro de su ámbito de aplicación.

La norma se organiza según el nivel de riesgo. Por ejemplo, distingue entre prácticas prohibidas, sistemas de alto riesgo y otros usos que deben cumplir reglas de transparencia. Además, las exigencias son mayores cuando un sistema puede afectar la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas.

Un marco común para distintos niveles de riesgo

Este enfoque permite adaptar las obligaciones al posible impacto de cada sistema. Así, no todas las herramientas deben cumplir exactamente los mismos requisitos.

La justicia también aparece entre los ámbitos de alto riesgo

El Anexo III del AI Act incluye ciertos usos de IA relacionados con la administración de justicia y los procesos democráticos. En particular, considera de alto riesgo los sistemas que ayudan a una autoridad judicial a investigar e interpretar hechos y leyes, o a aplicar la ley a un caso concreto. Sin embargo, la clasificación depende del uso previsto y de las condiciones del reglamento. Esto no significa que toda herramienta utilizada en un tribunal sea automáticamente de alto riesgo.

Para los sistemas considerados de alto riesgo, el reglamento exige varias medidas. Entre ellas se encuentran la gestión continua de riesgos, el control de calidad de los datos, la documentación técnica y el registro de actividad. Asimismo, exige transparencia para quienes utilizan estos sistemas, supervisión humana, precisión, resistencia ante fallos y ciberseguridad.

Calendario europeo actualizado:

El AI Act comenzó a aplicarse de forma general el 2 de agosto de 2026, con excepciones y plazos diferenciados. Según la Comisión Europea, las reglas para los sistemas de alto riesgo incluidos en el Anexo III se aplicarán desde el 2 de diciembre de 2027; las relativas a sistemas de IA integrados en productos regulados del Anexo I, desde el 2 de agosto de 2028.

Chile y Unión Europea: ¿en qué se parecen y en qué se diferencian?

Ambos enfoques reconocen que la inteligencia artificial puede aportar eficiencia, pero que su uso requiere salvaguardas. La diferencia principal está en el alcance y en la forma de organizar las obligaciones: Chile está definiendo reglas institucionales para el Poder Judicial, mientras que la Unión Europea dispone de un reglamento transversal que clasifica sistemas según el riesgo y establece obligaciones para los actores involucrados.

DimensiónChile: propuesta de la Corte SupremaUnión Europea: AI Act
AlcanceDiseño, desarrollo, evaluación y uso de IA dentro del Poder Judicial.Marco regulatorio para sistemas de IA y sus distintos actores dentro del ámbito de aplicación del reglamento.
EnfoquePrincipios rectores, reglas institucionales y gobernanza judicial.Enfoque basado en niveles de riesgo y obligaciones diferenciadas.
Decisión humanaLa valoración de antecedentes, fundamentación y decisión jurisdiccional corresponden a jueces y juezas.Los sistemas de alto riesgo deben diseñarse para permitir una supervisión humana efectiva.
TransparenciaLa Corte destacó transparencia, explicabilidad, verificabilidad y trazabilidad.Establece obligaciones de documentación, registro y transparencia según el tipo de sistema y su uso.
SeguridadLa propuesta considera seguridad y control de la información entre los principios destacados.Incluye requisitos de robustez, precisión y ciberseguridad para sistemas de alto riesgo.
Estado de avanceConsenso sobre el articulado de un futuro Auto Acordado, según lo informado el 26 de octubre de 2026.Reglamento vigente con aplicación progresiva y fechas diferenciadas según las obligaciones.

La comparación muestra puntos en común, como la supervisión humana, la transparencia, la seguridad y la protección de derechos. Sin embargo, no son instrumentos equivalentes. El futuro Auto Acordado chileno se aplicaría al Poder Judicial, mientras que el AI Act establece reglas generales para el desarrollo y uso de inteligencia artificial en la Unión Europea.

¿Qué pueden aprender las empresas de estas iniciativas?

Aunque el anuncio de la Corte Suprema se refiere a la justicia, sus principios también se relacionan con desafíos de las empresas. Hoy una organización puede usar IA para responder consultas, analizar documentos, automatizar tareas, apoyar decisiones o atender a sus clientes. En cualquiera de estos casos, no basta con preguntar qué tarea se puede automatizar. También es necesario saber qué información usa el sistema, quién revisa sus resultados y cómo se controla su funcionamiento.

Definir políticas de uso de IA

Establecer qué herramientas están autorizadas, para qué tareas pueden utilizarse y qué información no debe ingresarse en plataformas no aprobadas.

Proteger los datos y la información confidencial

Evaluar qué datos procesa cada solución, dónde se almacenan, quién puede acceder a ellos y qué condiciones establece el proveedor.

Mantener supervisión humana

Definir responsables que revisen los resultados y validen las acciones relevantes, especialmente cuando puedan afectar a clientes, trabajadores o procesos críticos.

Registrar y monitorear el uso

Conservar trazabilidad suficiente para investigar errores, revisar decisiones apoyadas por IA y detectar usos no autorizados o comportamientos anómalos.

Evaluar riesgos y seguridad

Analizar vulnerabilidades, accesos, integraciones, dependencias de terceros y posibles impactos sobre la continuidad operacional.

Capacitar a los equipos

Entregar criterios prácticos para reconocer limitaciones, verificar respuestas, proteger información y utilizar estas herramientas de manera responsable.

Gobernanza de inteligencia artificial: un desafío que también es de ciberseguridad

La IA amplía las capacidades de las organizaciones. No obstante, también crea nuevos riesgos que deben gestionarse: datos que salen de los sistemas de la empresa, conexiones con otras aplicaciones, permisos de acceso y dependencia de proveedores. Además, las respuestas generadas pueden contener errores o información que no se puede verificar.

Por eso, la gestión de la IA debe formar parte de la estrategia de ciberseguridad y de gestión de riesgos de cada organización. No basta con elegir una herramienta. También hay que definir controles, responsables, reglas de uso y formas de revisar sus resultados. Así, la protección de la información, la continuidad operacional y la supervisión humana se consideran desde el inicio de cada proyecto.

El avance anunciado por la Corte Suprema y la experiencia regulatoria europea reflejan una misma señal: la inteligencia artificial necesita reglas claras para generar confianza. Para las empresas, anticiparse a estos desafíos permite aprovechar sus beneficios sin perder de vista la seguridad, la responsabilidad y el control sobre sus procesos.

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La incorporación de nuevas tecnologías debe ir acompañada de controles de seguridad, protección de la información y una estrategia de gestión de riesgos. En Neuronet podemos ayudarte a evaluar los desafíos de ciberseguridad e infraestructura TI de tu organización.

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Preguntas frecuentes sobre los 13 principios de IA de la Corte Suprema

Sobre la propuesta de la Corte Suprema de Chile

¿Cuáles son los 13 principios de inteligencia artificial de la Corte Suprema?

La Corte Suprema informó que la propuesta contempla 13 principios rectores. En su comunicado del 26 de octubre de 2026 destacó, entre otros, el respeto a los derechos fundamentales y la no discriminación, la supervisión humana, la explicabilidad y verificabilidad, la transparencia y trazabilidad, la proporcionalidad, la independencia judicial y la seguridad y control de la información. La nota oficial no publica el listado íntegro de los trece.

¿La Corte Suprema ya aprobó una normativa definitiva sobre IA?

El 26 de octubre de 2026 informó que el Pleno alcanzó consenso sobre el articulado de un futuro Auto Acordado. Esa comunicación no debe confundirse con la publicación y entrada en vigencia de una norma definitiva.

¿La inteligencia artificial podrá dictar sentencias en Chile?

Según lo informado por la Corte Suprema, los sistemas de IA podrán asistir en tareas preparatorias, instrumentales o de apoyo, pero no sustituir la valoración de los antecedentes, la fundamentación ni la decisión que corresponde al tribunal. La responsabilidad de las decisiones jurisdiccionales seguirá siendo humana.

Sobre la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea

¿Qué es el AI Act de la Unión Europea?

Es el Reglamento (UE) 2024/1689, que establece un marco normativo común para la inteligencia artificial en la Unión Europea. Su enfoque clasifica los sistemas según el riesgo y establece obligaciones diferenciadas, incluidas exigencias específicas para sistemas de alto riesgo.

¿El AI Act considera de alto riesgo el uso de IA en la justicia?

El Anexo III incluye determinados usos de IA relacionados con la administración de justicia, como sistemas destinados a ayudar a una autoridad judicial a investigar e interpretar hechos y legislación y a aplicar la ley a hechos concretos. La clasificación depende de la finalidad y las condiciones previstas en el reglamento; no todo uso de IA en tribunales es automáticamente de alto riesgo.

¿Cuándo se aplican las obligaciones del AI Act para sistemas de alto riesgo?

De acuerdo con el calendario oficial de la Comisión Europea consultado al 2 de noviembre de 2026, las reglas para los sistemas de alto riesgo incluidos en el Anexo III se aplicarán desde el 2 de diciembre de 2027. Para los sistemas de IA integrados en productos regulados del Anexo I, la fecha es el 2 de agosto de 2028.

Sobre el uso de IA en las empresas

¿Qué deberían hacer las empresas para utilizar IA de manera responsable?

Es recomendable definir políticas internas, proteger los datos, limitar los accesos, mantener supervisión humana, registrar el uso de los sistemas, evaluar riesgos y capacitar a los equipos. Las medidas concretas deben ajustarse a la actividad, la información tratada y las obligaciones aplicables a cada organización.

Fuentes oficiales y documentación de referencia:

Artículo elaborado con información oficial disponible al 2 de noviembre de 2026. La propuesta chilena se describe según el anuncio público de la Corte Suprema y no como una norma definitiva vigente. La comparación con la Unión Europea es informativa y no constituye asesoría jurídica.

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